La Ruta del
Barroco Andino

La Ruta del Barroco Andino, promovida por la Compañía de Jesús, recorre cuatro templos: el de la Compañía ubicada en la plaza de armas del Cusco, y los de Andahuaylillas, Huaro y Canincunca en el llamado Valle Sur, el espacio geográfico que conecta la capital del Imperio Inca con la selva de Madre de Dios y el lago Titicaca. Este fue un eje comercial, anterior a los incas, donde circulaban el oro, la plata, la coca y las fibras animales. Desde entonces quedan señales de ese pasado en los sitios arqueológicos que encontramos junto al recorrido, como Tipón y Rumicolca y en la antigua fábrica de tejidos de Lucre.

El Valle Sur va paralelo al río Vilcanota y atraviesa dos lagunas, una de ellas Huacarpay, sitio Ramsar rico en aves, totorales y bellos atardeceres. El valle está formado por pequeñas localidades de agricultores, comerciantes y ganaderos, y también hay pueblos de brujos, panaderos, constructores de tejas, así como de músicos y danzantes que rinden homenaje al Señor de Qoyllurit’i. Los templos, llevados por los padres jesuitas, exhiben en su interior una de las muestras del barroco andino más impresionantes y llamativas del Perú.

Distancia del Cusco: 42 kilómetros.

Recorrido de templos en el Valle Sur: 3 kilómetros.

Altitud: 3,450 – 3,200 msnm.

Tiempo recomendado para la Ruta: medio día

¡Estos no son templos museo, son templos vivos! Acá compartimos la vida, la fe… desde las tradiciones locales, el quechua y la realidad de la gente. Queremos mostrarles a los visitantes nuestros templos, pero al mismo tiempo que disfruten del paisaje, de la calidez de los pobladores, de la riqueza cultural, de la gastronomía y la artesanía. Queremos que con su visita podamos contribuir a un desarrollo sostenible, protegiendo y conservando la riqueza cultural y natural, y sustentable, satisfaciendo las necesidades de la población.``

P. Carlos Miguel Silva Canessa, SJ – Párroco